Según la mitología griega Prometeo es el protector de la civilización humana, y a quien se le atribuye el fuego al habérselo robado a los dioses. También se le atribuye el sacrificio, como consecuencia de la osadía de aquél acto.
Tenía 3 hermanos, entre los cuales estaba Epimeteo. La gran distinción que existía entre Prometeo y sus hermanos, era que por sobre todos, él no tenía miedo y era muy astuto. Tal era su confianza en sí mismo, que ridiculizó al propio Zeus al hacerlo escoger entre un buey relleno con basura y otro con carne, al buey malo. También robó el fuego a los dioses en el tallo de una cañaheja y se lo entregó a la humanidad como bien dijimos antes.
Pero bueno, este pequeño relato de Prometeo contiene un fin específico, quien quiera saber más de la mitología que busque en otro lado, wiki es buena opción. La intención que tengo, y que ya relaté alguna vez en la Ciudad de Furia original, es en la que Prometeo representaba a mi parecer a la persona que piensa y luego actúa, al cauto, al calculador. Mientras que Epimeteo, su hermano, representa al impulsivo, a quien actúa y luego piensa, o más bien evalúa si lo que hizo estuvo bien o estuvo mal. Más que mal, la impulsividad de Epimeteo fue lo que según la mitología desató todos los males sobre el mundo que contenía la Caja de Pandora. Cedió ante la tentación. No pensó con la cabeza, sino con el corazón, lo cual tampoco me parece del todo malo.
Pero el punto es el siguiente. Por lo menos yo me quedo lejos con Prometeo. Lo prefiero en el sentido de ser cauto, de saber manejar las situaciones, de dejar pasar algunas cosas cuando se requiere, pero de tener medianamente claro lo que se debe hacer. Pero por otro lado también siento que hay que tener un poquito de Epimeteo en el cuerpo, y no lo digo por ser arriesgado, porque eso lo tenían ambos, me refiero a ser impulsivo a veces, a seguir los instintos del corazón. Lo importante, es saber usar los ojos para observar, y no sólo para ver, usar los oídos para oír y no sólo para escuchar. Hay que tener cautela, hay que ser paciente, hay que ser como un felino cuando se aproxima a su presa… Un buen consejo que recibí ayer.

Si tuviera que elegir, elegiría ser como Epimeteo, siento que debería tener un espíritu más empírico.
ResponderEliminarHay ciertas cosas que requieren más la razón
ResponderEliminary otras la corazonada, aunque prefiero dar
una respuesta que contenga de ambas.
viva la mescla.
ResponderEliminarel usar el corazon para razonar aveces y usa la cabeza para guiar al corazon
saludos
Estaba segura de haber escrito un comentario antes u.u
ResponderEliminarUna mezcla sería perfecta.. aunque yo poseo una... pero muy extraña y que no me trae muy buenas consecuencias; me dejo llevar bastante por mis impulsos, soy bastante impulsiva, lo que me lleva a la terquedad, con la cual mi impulso inicial (la mayoría de las veces el menos acertado), empieza a tomar forma y hago unos planes y unas ideas calculadoras propias de Prometeo, pero sólo son para llevar a cabo mis "impulsos".
Así que creo que lo que sea la "mezcla perfecta" no es la que yo poseoo xD...
Te Quieroo!!
La.JeKa
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Concuerdo contigo, creo que escoger entre los dos Prometeo, sería mi elección. Aunque debo decir que muchas veces actuo como Epimeteo.
ResponderEliminarEstoy en un trabajo interno para lograr el equilibrio perfecto, pues creo también que los extremos nunca son buenos.
Comenta mi blog!
Besoootes!!
Caturra